La publicidad ha muerto. La conversación se ha iniciado.

¿Han visto alguna vez esos perros que se ladran mucho cuando están detrás de una reja pero cuando termina se quedan callados al estar frente a frente? Pues a muchas marcas les ha pasado lo mismo. Ahora tiene la posibilidad de interactuar con sus consumidores y no saben que decir. Las poses televisivas han terminado y ahora comienza la interacción real. En un mundo interconectado la conexión emocional no es una opción sino una necesidad. Las marcas no pueden ya más permanecer detrás de sus rejas gritando sin conversar. Ahora necesitan escuchar, resolver y responder. Sus consumidores están esperando. La comunicación de dos vías se llama conversación. La comunicación de una vía se llama mensaje. La publicidad ha muerto, la conversación ha comenzado. Hasta hace pocos años los únicos medios para publicar un mensaje eran un comercial de televisión de treinta segundos, una valla en el extremo de la ciudad, una revista y alguna impersonal central telefónica. ¡Todos unidireccio...