viernes, 9 de diciembre de 2016

"Cuando un cangrejo quiere salir hay 73 que lo jalan hacia abajo"


Usualmente no escribo sobre política, pero cuando callar y no hacer nada es complicidad, es hora de actuar. No puedo sólo ver y dejar que suceda.
Todos hemos escuchado la historia del balde de cangrejos de los países desarrollados que necesita una tapa porque cuando uno quiere salir todos los otros lo apoyan para que tenga éxito. Mientras que, por el otro lado, el balde de los cangrejos de países subdesarrollados no necesita tapa porque cuando uno está tratando de salir, todos los demás lo jalan hacia abajo para que no lo logre.
Perú tiene una reconocida oportunidad para salir adelante y sobrepasar a todos sus pares latinoamericanos. A pesar del quinquenio perdido de Humala, aún tenemos fuerza para poder encender las turbinas y acelerar. ¿Por qué no podemos hacerlo? Es porque cuando treinta millones de peruanos quieren salir adelante, hay otros 73 que nos jalan hacia abajo.
Estamos en la puerta de lo que podrían ser cinco años ingobernables donde un congreso hará la vida imposible al ejecutivo para comprobar que todos los peruanos nos equivocamos en elegirlo. Serán cinco años de una fuerza excesiva para probar que son invencibles. Será como encerrar a un elefante en una vidriería y pensar que no se romperá nada. ¿Quién pagará los daños? Pues, nosotros.
Estas líneas no son para defender un ministro determinado, sino para asegurar que esta oportunidad que tenemos hoy, no la dejemos pasar. Queremos un congreso que apoye y legisle para llevarnos a ser un país moderno donde la tecnología y las buenas costumbres sean las que reinen. Necesitamos un congreso que acelere en lugar de frenar y unos congresistas con una mirada de esperanza, buena actitud y amor por su patria.
Por el contrario, cuando los veo, observo odio, rencor y venganza. Los observo atacar en jauría moviéndose hacia lo más débil y cercano, destruir sin piedad y apagar la llama que otros peruanos están tratando de encender. Atacan al más débil y en este caso fue al ministro de educación por ser el más antiguo en el cargo.
Cuando viajo por el país dando conferencias en muchas universidades veo jóvenes con ganas de salir adelante y que lo único que piden es que los políticos no estorben. ¿Saben por qué? Porque ellos solos se están forjando su propio futuro. Cansados de esperar tomaron acción propia porque se dieron cuenta que la mano que los ayuda está sólo al final de su propio brazo. Los jóvenes ya están preparados para tomar y cambiar el país. Ese es el verdadero país, aún oculto, que viene a toda fuerza y pocas personas ven.
Estamos aún a tiempo para elegir uno de dos caminos: el del odio interno o el del crecimiento mutuo. No nos olvidemos que estamos juntos en un mismo barco llamado Perú. Aquel que empujamos 30 millones de peruanos todos los días, con tantas ganas de hacerlo bien; que será imposible que tan sólo 73 anclas puedan detenerlo.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Las personas y sus intereses

Aquellos que no pueden separarse de sus intereses
son sus intereses en sí mismos.
Es decir, deja de ser persona y pasa a ser un interés.
Esto lo vuelve dependiente.

Cuando la persona trasciende a sus intereses,
los intereses pasan a ser sólo un medio.
Es decir, decir deja de ser interés y pasa a ser persona.
Esto lo vuelve independiente.

Es como el camino, que es camino porque permite el andar.
Es como ser el oxigeno, que es oxigeno porque permite respirar.
Es como la casa, que es hogar  porque te permite entrar.

Una persona es superior no por el dinero que tiene
sino por lo que entrega y comparte.
Una persona es feliz no por lo que acumula,
sino por lo que recibe al dar.
Una persona es grande cuando sus propios intereses
son los intereses de todos los demás.