domingo, 21 de abril de 2013

El potencial del equipo



Nunca subestimes el poder del equipo. El potencial de un equipo no tiene límites y es infinito. El líder es el que determina el potencial máximo de un equipo y delimita lo que es capaz de hacer.

“El límite está en lo que uno cree que no puede hacer y no en lo que uno es capaz de hacer. La mente lo es todo.


Un grupo es un número de persona actuando juntas. Un equipo es una unidad conformada por personas actuando sincronizadamente.  Actuar con sincronía es moverse armónicamente como una buena melodía. El resultado de un equipo siempre será mejor que el resultado de un grupo. El resultado de un grupo siempre será igual o menor que su suma de esfuerzos. El resultado de un equipo siempre será igual o mayor que la suma de sus esfuerzos.

“El potencial del equipo se libera cuando se armoniza y crea una melodía al actuar. La música se escucha en cada una de sus acciones.”

El potencial del equipo está centrado en la sincronización de sus partes. La armonía de pensamiento y objetivos comunes otorgan una fuerza superior.
El líder trasmite las señales correctas para que los individuos se conviertan en colectivo. Sin señales correctas no hay equipo. Muchas señales son como pocas señales.  Pocas señales son mejores que muchas señales inconsistentes. Un líder unifica a su equipo mediante señales.

 La comunicación es indispensable. No hay equipo sin comunicación desde el líder hacia el equipo. La comunicación dentro del equipo siempre debe de estar alineada con la de líder. Una comunicación no alineada causará caos y confusión. Caos y confusión debilita al equipo.
El líder está atento a la comunicación y trabaja constantemente en ella. Sabe que es una pieza fundamental en la dirección y potencia que tomarán. La comunicación amalgama al equipo y libera su potencial.

“Los virtudes individuales refuerzan al equipo. Las debilidades individuales lo debilitan.”

El líder trabaja en los detalles de los individuos. Nunca se trabaja los detalles en grupo. Potenciar al más hábil y refuerzo al más débil. Los detalles se trabajan individualmente y se potencian en grupo. El líder sabe que su equipo está compuesto de habilidades individuales y sincronía grupal.  

“La velocidad de la manada está marcada por la velocidad del más lento.”

El líder acelera al más lento o elimina al más lento. Nunca permite que el más débil o lento sea el que dé el ejemplo. El más lento retrasa la velocidad del equipo y da un mal ejemplo. Es responsabilidad del líder potenciar al equipo liberándolo de los menos eficientes. En un buen equipo solo se quedan los  más eficientes. El potencial del equipo está marcado por habilidades compartidas y no por defectos ocultados.

“Quién sabe a dónde va puede acelerar el paso. Quien no sabe a dónde va es mejor que quede parado.”

Cuando otorgamos al equipo una única meta, un único enemigo o un solo propósito supremo el equipo siente la necesidad de acelerar. Esta aceleración es interna. La aceleración parte de adentro hacia afuera. La aceleración nunca debe de ser de afuera hacia adentro. La presión parte del interior de cada individuo como una consigna. El interior individual potencia al interior colectivo para actuar. Cuando sucede esto no es necesario el látigo que empuja sino sólo una mano que guía. El buen líder sabe esto y trabaja incasablemente en controlar la energía de su equipo otorgándole una meta clara, comunicación constante y motivadores internos.



domingo, 14 de abril de 2013

Liderando desde dentro: El liderazgo integral


Tener un objetivo claro, entrenamiento y recursos son factores necesarios pero insuficientes para convertir a un equipo en exitoso. Estas son piezas fundamentales pero no son suficientes. La insuficiencia está en que todos son elementos externos a la personas y al grupo. Nada de lo que es externo modifica lo interno. Todo lo interno modifica lo externo.  ¿Qué pasa con la parte interna de los individuos? ¿Todos piensan igual? ¿Todos sienten igual?

 

Un gran líder es el que puede ayudar a otros a descubrir su potencial por sí mismos”. Bo Bennet

 


Un equipo que comparte los principios es más fuerte que otro que no los comparte. Un equipo con las mismas creencias es una sola unidad.  La unidad otorga fortaleza sobreindividual. Una falta de creencia única otorga una debilidad intragrupal.   Las creencias unificadas otorgan fuerza. Las creencias desintegradas imprimen debilidad al equipo. Las habilidades diversas otorgan fuerza. Las creencias diversas entregan debilidad. El potencial de una persona está en su interior, no en su exterior. De la misma manera, la fuerza de un equipo está en sus  creencias y principios. Un líder debe de dedicar mucho tiempo a alinear estas fuerzas y expectativas.

 

“En las habilidades diversas y creencias únicas reside la fuerza en un equipo."

 

 La mente precede a la acción y la fuerza interior le da su potencia. ¿Queremos que alguien haga algo por nosotros? Si esta persona está convencida lo hará por sí mismo. “No hay palabra, ni frase, ni libro, ni historia que puedan utilizar los maestros para enseñar más que su propia forma  ver la vida.”

 

“Uno da más por la necesidad de dar y no por la necesidad de recibir.”

 

Llegar a entregar el máximo de nuestro esfuerzo ya es un éxito en sí mismo. El verdadero éxito siempre es interno nunca es externo. El reconocimiento puede ser externo, el real éxito siempre es interno. La primera batalla siempre es interna y es una prueba sobre nosotros mismos. Somos nosotros los únicos que medimos nuestros éxitos nunca deben de ser medido por otros. El éxito está en dar lo mejor que se puede dar. Él esfuerzo al máximo conlleva en sí mismo una recompensa natural  más allá de cualquier resultado.

 

“El éxito surge de saber qué hiciste lo mejor que pudiste hacer para convertirte en lo que mejor que puedes ser.” John Wooden

Existe lo que no podemos hacer y lo que si podemos hacer. Hay lo que no podemos modificar y lo que si podemos modificar. ¿Dónde debemos de poner nuestras fuerzas? No modificar lo inmodificable. Modificar y mejorar siempre lo que podemos cambiar. El esfuerzo debe de ser puesto donde agreguemos valor. No debemos de perder tiempo ni esfuerzo donde no agreguemos valor. Concentrémonos en lo que está al alcance de nuestras manos. Lo que podemos mover, lo movemos. Esa es nuestra forma de mejorar constantemente.

 

“No dejes de que lo no puedes hacer interfiera con lo que puedas hacer.” John Wooden

 
El motor interno mueve a las reacciones externas. El equipo está compuesto de principios individuales que deben de ser convertidos en principios grupales. El líder debe de invertir su tiempo en diseñar espíritus grupales. El tiempo debe de ser invertido en moldear las creencias internas tanto como entrenar sus habilidades externas. Los resultados internos potenciarán los resultados externos.   Las victorias internas se materializarán en victorias externas.

 

“El monstruo interno es el que gobierna  a nuestro ángel externo.”